jueves, 18 de julio de 2013

Trasfondo: Lady Scar se hace las estetica

El muro era muy frió.

La conocida como lady Scar tocaba con la punta de lo dedos la longitud del pasillo donde se encontraba, tal vez buscando un ancla con la realidad que se desvanecía en su mente, ante sí, una gran sala circular, bien iluminada, limpia, con el olor en el aire de un sin fin de productos alquímicos, remedios naturales y material medico.

La sala se encontraba llena de alquimistas con sus ayudantes, botánicos, cazadores y naturistas todos ellos se encontraban sumergidos en sus labores. Se hizo el silencio cuando ella entro en la sala, nadie lo decía en voz alta, pero todo el mundo sabia que lo que estaba apunto de hacer era muy peligroso, los encargados junto con ella del proyecto se le acercaron, un viejo alquimista humano cuyo nombre nunca recordaba y un sanador enano que siempre la trataba con mucho respeto.

- Mi lady - exclamaron casi al unisono.

El trato de lady siempre la hacia sonreír, no sabia por que lo seguía utilizando, pues hacia mucho tiempo que había renunciado a una vida noble; algunos días pensaba que era como una burla para si misma, otros solo podía recordar las palabras de su padre “Hija, una dama siempre ha de ser una dama”. No sabia que pensar al respecto pero la verdad era que nunca había abandonado su titulo.

- Mi lady, se encuentra bien - este comentario la abstrajo de su linea de pensamientos.
- Si tranquilos, tan solo reflexionaba, podemos proceder - dijo con reafirmada seguridad.
- Le advertimos que este proceso es muy peligro, no hay ninguna garantía de que sobreviva -
- Tranquilos -les calmo.- He sobrevivido a cosas peores, esto no me matara -

Dejando al dúo con sus labores se retiro a una parte del la gran sala convertida en laboratorio.

Dentro ayudantes y estudiantes de alquimia preparaban compuestos y extractos, otros realizaban labores de ingeniería sobre una rara maquina que pendía sobre una camilla, en otra parte del laboratorio dentro de unas jaulas había una serie de animales de estudio, aves, mamíferos, insectos incluso alguna bestia mágica estaba recluida en esas jaulas.

Se sentó en un taburete mientras se quitaba la armadura pesada que solía llevar, ya no la iba a utilizar mas, dejando en una mesa adyacente todo el equipo que solía llevar en sus viajes con la sociedad de exploradores, su arco encantado, las bombas y explosivos que tan hábilmente manejaba, junto con sus extractos y pociones.

En la misma mesa también descansaban una serie de compuesto y brebajes que debía beber, uno a uno los fue injiriendo, cada uno de un sabor distinto y cada uno le trajo a la memoria recuerdos, su infancia feliz, su adolescencia malcriada, su secuestro, su venta como esclava a aquel alquimista, los experimento con ella, la explosión, si sobretodo la explosión, liberadora y ala vez fatídica para ella.

Un joven ayudante se le acerca para tenderle el ultimo brebaje, aunque estaba semi desnuda, con tan solo unos vendajes recubriendo sus intimidades, no vio reacción alguna de lujuria en el apuesto joven, admiración puede, miedo algo, asombro sin duda, pero no lujuria. Ella ha viajado con compañeras mucho mas bellas que ella y sabe que no desata esos sentimientos en los hombres. Recuerda cuantas noches Amarita o Merysiel se han llevado jóvenes a sus habitaciones en las posadas de cada pueblo que han recorrido juntas mientras ella se quedaba sola junto a la chimenea.

Tomando la poción le pregunta al joven.

-¿Crees que estoy loca?- le pregunto sin tapujos.
- No lo se mi señora, la verdad es que la linea de el valor y la locura es muy delgada en vuestro caso-

La respuesta era de manual, pero con cierta gracia. El le había echado valor al contestarle asi y eso la complació mas de lo que a ella misma le hubiese gustaba reconocerse, puede que si esto salia bien tuviese unas palabras con el joven, pero en otros términos.

Sin mas esperas se dirijo al centro de la sala donde la camilla y las extraña maquina dominaban el laboratorio.

- Anael, estas segura de esto - dijo una voz desconocida.
- Anael …- Hacia ya mucho que nadie decía en voz alta su verdadero nombre.

Al darse la vuelta observa como unos de los lideres de la logia esta presente frente a ella.

El la ha llamado por su nombre, su nombre olvidado por el abuso, olvidado por lucha, olvidado por el conocimiento robado, por la primera he inexperta bomba, por la explosión, por la desfiguración, por el repudio de su familia, por todo.

- Si mi señor, he encontrado una familia, amigos, aventuras, cosas que descubrir y cosas que quiero proteger, pero yo me siento atascada en el tiempo -
Mirando al frente dice- Necesito evolucionar -

Acto seguido se tiende en la camilla y bajo la atenta mirada del líder empieza el proceso.
El dolor es incesante y durante lo que parece una eternidad su cuerpo parece estar sumergido en ácido, la peor parte se la lleva la espalda donde parece que se hunden dos puntas ardientes, al terminar su consciencia se desvanece en la oscuridad.

Despierta sola sobre una cómoda cama en una habitación que no reconoce, tiene el cuerpo entumecido y agarrotado, cerca hay una mesa, sobre ella varias pociones de curación, una carta y todo el equipo nuevo que había preparado. Esta sola y es de día, no sabe cuando ha estado dormida pero parece ser que varios días.
Con miedo se levanta, parece que puede andar, se siente distinta pero a la vez mas ella misma que nunca y busca en la habitación un espejo, como si alguien lo hubiese preparado hay uno en la sala tapado, inspira fuerte y retira la tela.

Allí de pie una joven elfa le devuelve la mirada, su piel no esta llena de cicatrices por fuego o ácido, su cara no esta desfigurada y su cuerpo parece otra vez saludable y fibroso, pero eso no es todo, a su espalda un par de gráciles alas se extiende sobre su hombros totalmente funcionales, su intención siempre fue el injerto de las alas, pero los preparados sanadores que había tenido que ingerir junto con los conjuros de restauración habían tenido un efecto que ella no había esperado.

Rápidamente se enfunda en su nueva armadura, la carta la emplaza en la gran logia de Absalom en unos días, esta impaciente por enseñar su nueva apariencia a sus amigos, seguro que se echan una risas...

No habiendo salida aparente se acerco al balcón de habitación !Estaba en una torre! estos grande maestres de la logia tiene un humor extraño a veces.

Desplegó sus nuevas alas, tenia que visitar a un joven aprendiz antes de salir de viaje, iba a recuperar ciertas cosas perdidas.

Lady Anael Freewind había vuelto. Salto de la torre y echo a volar.

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