lunes, 19 de mayo de 2014

Madurar

Esto lo escribí hace tiempo pero no he podido publicarlo hasta ahora.

Me sorprendo esta semana descubriendo que se van a celebrar los 40 años de la creación de Dungeons & Dragons, el primer juego de rol. Cuando pienso en este hecho recuerdo vivamente como una versión mucho mas joven de mi sostiene el manual de segunda edición. De como lo leí una y otra vez tras unirme, hace ya mucho tiempo, al club de rol de mi ciudad.

La persona que me da esta noticia me la acompaña con la grata sorpresa de su 43 cumpleaños, hecho que no trasciende, salvo por que yo voy a alcanzar los 30 también y entonces es cuando me doy cuenta de que yo llevo ya casi dos décadas dedicándome a tirar dados y correr aventuras.

Este alto en mi camino, esta revelación mental, me trae a la memoria una infinidad de recuerdos y de historias que he vivido en mi corta vida.

Recuerdo las conversaciones con mi madre en mis inicios, cuando la desinformación era lo normal y los crímenes de rol recientes, estábamos en 1994 y yo tenia 9 años.

Ser jugador de rol en aquella época era prácticamente ser satánico o un asesino y decirlo abiertamente te reportaba miradas de miedo o incluso odio. Mi madre, noble en su sabiduría, sentencio la conversación con la frase “ mejor esto que en drogas ” y es que así fue el inicio del camino que hoy recorro.

Pero con esa edad y sin los prejuicios de la sociedad a mis espaldas. Yo, un niño sin muchos amigos y con una madre que nunca estaba en casa, debido al trabajo, encontraba terriblemente divertido el poder jugar tirando dados y “lanzando” bolas de fuego a orcos y dragones, comiendo chucherías y bebiendo mis primeras coca colas.

Con el tiempo, no solo Dungeons & Dragons entro en mi vida. La Guerra de las galaxias, Vampiro la Mascarada o la llamada de Cthulhu, eran libros tan conocidos para mi como el Quijote o el lazarillo de tormes. En mis primeras vacaciones a la playa, cuando tenia que espera esa “hora para evitar cortes de digestión”, fueron Frodo y Sam quienes me acompañaron en la espera.

Pero no solo fueron los juegos de rol.  En cierto momento de mi vida, haciendo un alto para reflexionar como lo hago hoy, decidí como el adulto que aun no era, que esto era lo que quería para mi mismo y por esto me refiero a ser un Friki.

Por aquel entonces jugaba a “las Magic” en el recreo, pintaba mi ejercito de Warhammer, leía cómics de Batman o Spiderman, jugaba con mi Super nintendo y veía anime. En definitiva, yo he intentado ser siempre Friki por vocación, sin prejuicios y abarcando todo los posible.

Recuerdo con cariño descubrir tiendas como Generación X o Akira comics. Cuando gracias a las pagas que me daba mi abuelo pude ahorrar para pagarme mi primer manual de rol. El libro fue Vampiro la mascarada 2 edición revisada, libro que guardo a día de hoy como un tesoro.

Fue la época de mis primeros intentos como master, las primeras campañas y mis primeras jornadas.

En esta época sucedieron dos hechos que, para mi, re-definieron el mundo de los jugadores de rol y Frikis en general.

El primero y mas paulatino fue Internet, la llegada de los ordenadores permitió que gente de todas partes compartieses sus ideas y materiales con otros. Las tardes en “Cibers” dejándome la paga para jugar al Counter Strike o descargarme manuales son ya míticas en mi memoria. Fue en esos sitios donde conocí a parte de lo que hoy son mis mejores amigos.

El segundo hecho fue mas concreto y nunca se me olvidara.

Aquella tarde en el club de juegos de rol Necronomicon, cuando, el presidente del club, un hombre de casi 30 años por aquel entonces,alguien que siempre me pareció muy tranquilo y afable, vino corriendo y encendió el pequeño ordenador que teníamos en la sala. En su cara, la misma expresión de un niño pequeño esperando a los reyes magos, en la pantalla, un pequeño trailer de apenas unos 20 segundos de la primera película de El señor de los anillos.

Cuando observe esos 20 segundos de travesía por un risco de la compañía del anillo, con el desfile de ya tan famosos personajes, vi como mas de un hombre hecho y derecho soltaba una lagrima, al ver como sus héroes favoritos, cobraban una vida que jamas se atrevieron a pensar.

La película podría no haber sido determinante para la cultura rolera, si no fuera, por que en esa misma época, Spiderman lanzo sus redes y Neo fue el elegido.

De repente y sin saber como, los mundos que habían poblado mi imaginación y mis tiradas de dados estuvieron plasmados en la gran pantalla. Era el año 2000 y yo tenia ya 15 años.

La sociedad asumió con gusto a los Frikis en la cultura popular, mientras yo dedicaba mis tardes a la 3 Edición de Dungeons & Dragons, a Leyenda de los cinco anillos y jugar al Diablo 2.

Dejo de ser raro ver a gente con una camiseta de super heroes, los humoristas mencionaban conceptos como Orco o Mordor en sus chistes, sin que por ello les mirasen raro, surgieron mas y mas películas fantásticas, como diría hoy un Hipster, ser Friki se volvió comercial.

La cultura anime/manga revindico una pseudo independencia por aquel entonces. Aun que los grandes animes como Bola de dragón, caballeros del zodiaco o sailor moon habían terminado. Nuevas historias aparecieron, primero Slayer y mas tarde lo que hoy son los tres grandes mangas que aun duran en la actualidad One piece, Bleach y Naruto. Surgieron diferentes jornadas, el Expocómic y el Expomanga.
Yo iba a ver si pillaba cacho a ambas, rondaba ya los 18 años y las hormonas ya apretaban.

Empezar a trabajar supuso un gran cambio en mi vida, el dinero, como bien se sabe, lo cambia todo.
Los vicios que mis padres nunca pudieron pagar, ahora estaban al alcance de mi mano. Los juegos de rol fueron  desapareciendo, cambiados, por un sin fin de cosas distintas, seguía jugando, pero cada vez menos.

El ultimo gran golpe a mi vida como jugador de rol lo sufrí en 2005. Fue una Compañía americana de videojuegos quien lo cambiaría todo, en el mundo entero como descubriríamos después.

Blizzard Enterteiment, creadora de sagas como Warcarft, Stracraft o Diablo, lanzo al mercado World of Warcraft un juego multijugador que cambio el concepto de jugar al rol.

Ya no era necesario imaginar nada en un mundo abierto, inmenso y que podía ser jugado desde mi propia casa, junto con mis amigos ¿Que había que pagar? Daba igual y durante los siguientes 5 años este juego junto con trabajo y mi vida amorosa ocuparon mi vida.

Pero entremedias algo cambio en este país y en el mundo, era 2009 y la economía se fue al traste. No voy a hablar de este hecho aquí pero como imaginareis afecto a todo por igual.

El cine perdió casi toda su imaginación a favor de recreaciones y copias, el cómic y el manga se estacaron en valores seguros y la gente, yo incluido, se canso del Wow y lo empezó a abandonarlo, buscando una alternativa que en muchos casos, era peor.

Me había perdido un poco en el camino, zarandeado por un vendaval que, como a un barco pequeño, me había hecho perder el norte.

Fue 2011 cuando en el cumpleaños de unos amigos, sentado con dos de ellos surgió la idea de volver a jugar al Rol y sabéis !Dios como lo echaba de menos!

Costo un poco pero conseguimos jugar una buena campaña de D&D 3 edicion, intentamos pasarnos a la 4 edición pero sus similitudes con el Wow no termino de convencernos y fue entonces cuando empezamos con Pathfinder.

Estamos a principios de 2014 y ya llevamos 2 años de rol intensos. A unos meses de los 29 años y tras casi dos decadas de lanzar dados y llenar fichas, es la época de mi vida donde mas rol estoy jugando.

En la conversación que inspiro estas lineas, se dijo que ahora mismo era la era dorada del rol.

Sinceramente no se si es la época dorada, lo que si se es que en la realidad actual, un entretenimiento barato, que te permite por unas horas dejar de ser un currante (los que tiene la suerte) de 9 a 6 para convertirte en un valiente guerrero, astuto pícaro o sabio místico que lucha contra horribles criaturas, debería ser recetado por el medico.

El futuro. No se como sera el futuro, intentar pensar en el futuro se me antoja igual que mirar el fondo de un pozo profundo.

Deseo pensar, que en el futuro, una versión mucho mas mayor de mi mismo pensara en el día de hoy mientras prepara un partida para sus hijos. Quiero pensar que gracias a una hojas de papel y unos dados, esos niños aprenderán que la muerte es algo natural, que robar o la codicia desmedida causan sufrimiento y que el trabajo en equipo y la implicación en algo, generan mas beneficios que el egoísmo y el orgullo.

Dicen que mi generación fue la ultima en jugar al rol, de verdad espero que no sea así y que las nuevas que están por venir sea capaces de vivir en mundos, si mundos, mucho mejores que los míos.

Críticos para todos